A uno lo escuchan poco, al otro lo echaron: la realidad violeta de la provincia
Gabriel Bornoroni tiene menos llegada de lo que quisiera por el ego engendrado como un efecto boomerang del mismo discurso violento y sin perspectiva social de los libertarios.
Sólo pudo escuchar las órdenes de la mujer rubia que realmente dirige el país y su perrito faldero que no dejó de ser en más de un año de gestión un “gatito mimoso”.
El pasado fin de semana se decidieron los nombres de cada boleta partidaria para las elecciones del 26 de octubre y el partido violeta eligió a dos totales desconocidos, no quisieron poner en un lugar de privilegio tal vez a quien fuera su cara más visible en la provincia, aunque nefasta claro está, como Rodrigo De Loredo.
Se inclinaron para los dos primeros lugares de la boleta como candidatos: Gonzalo Roca y Laura Soldano. Y al estilo CABA, los spots y los afiches mostrarán a Roca junto al presidente con la leyenda “Roca es Milei”. El principal activo es la imagen del mandatario, y la boleta cordobesa intentará acoplarse a la locomotora de la campaña nacional de “El León”.
Mientras él ya ex radical, porque claramente tampoco le dieron lugar en su partido, se quedó mirando como el ex intendente Ramón Mestre se quedaba con el poder en la UCR para encabezar la boleta ahora el panqueque cordobés quedó se sin competir en una elección clave para medir el termómetro social de nuestro país y la importancia de Córdoba como sede electoral. También será una contienda trascendental para la pelea local y qué después del 2024 se midan fuerzas.
Lo expulsaron del PRO en el pasado después de su pelea con Luis Juez por caprichoso, según dijo el propio ex intendente y ahora, lustrándole los zapatos al presidente nuevamente se quedó afuera de la disputa. Rodrigo De Loredo sin dudas se ganó la etiqueta de el perdedor provincial.
Y por supuesto si algún partido en Córdoba le cerró las puertas eternamente es el perteneciente a los boinas blancas, ni su llegada al presidente partidario Marcos Ferrer le dio acceso al partido centenario de la provincia de Córdoba.
El escenario de poder de influencia de la Casa Rosada en la docta se fue debilitando desde el momento del armado de la lista hasta este escenario ya de campaña política. Las divisiones siempre engendran egos enojados y violencia que crece desde adentro del propio partido y mucho rencor en una clase política de sombras elevadas.
Los libertarios decidieron que habrá una apuesta fuerte al territorio, con recorridas y rondas de medios en cada departamento. Bajo la jefatura de campaña del presidente de bloque y titular del partido a nivel provincial, Gabriel Bornoroni, cada integrante de la lista -con excepción del binomio Roca-Soldano- se enfocará en su zona de influencia directa.
Dividieron a cada integrante de la lista el territorio pero claro, hacer campaña para ellos tiene que ver con redes sociales, trolls y los streaming partidarios donde pueden hablar barrabasadas de cualquier persona sin ningún tipo de prueba.
En contrapartida, la campaña de quienes seguramente le terminen ganando esta elección, los cordobesistas, es realmente caminar la calle y meterse en el barro.
Y como si no alcanzaran las causas y realidades políticas hay otra gran negatividad en el panorama de la campaña electoral para el partido del presidente en suelo mediterráneo.
La independencia, más allá de su real cercanía al círculo rojo del poder central de Luis Juez. El senador nacional declaró en las últimas horas de manera sorpresiva "Coincido con Llaryora, la gente se cansa de los extremos".
Esta polarización se suma ya a los aislados votos en contra de la Casa Rosada como miembro del poder legislativo oponiéndose al veto de la ley de discapacidad o el financiamiento universitario.
Pero sus comentarios no quedaron allí y continuó "Aparece un tipo como el gobernador que dice 'algún día la gente se va a cansar de los extremos y los que estamos en el medio vamos a tener una oportunidad'. Ese es un acto de oportunismo, pero tiene razón. La gente se cansa de los extremos. El razonamiento yo lo comparto, no su conducta y su especulación, pero la gente se cansa de los extremos".
Aunque a los libertarios cordobeses les moleste la realidad es que quién maneja la campaña y es el jefe del bloque partidario en la cámara de diputados no está contento con la relación humana, porque aunque su modelo político no lo demuestre lo humano siempre está primero que cualquier profesión o actividad con el presidente y su hermana. La otra cara negativa de esta moneda que tiene tres en el faro electoral del partido en la falta de una cara visible, de aceptación pública y llegada al poder político cordobés.
Encima la figura más importante que de alguna manera los representa en Córdoba cómo Luis Juez participó en el armado de la lista pero tampoco quiso exponerse y cada vez profundiza más su camino paralelo con decisiones y declaraciones distintas a las ideas de quiénes seguirán siendo "liber-otarios".







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