Panorama Político Cordobés
El escenario

Cordobesismo reforzado y un paso adelante hacia las elecciones

La histórica Elisa "Lilita" Carrió y el ex gobernador cordobés Juan Schiaretti. (Dibujo: NOVA)

El Partido Cordobés del gobernador Martín Llaryora y Juan Schiaretti está a un paso de sumar un aliado nuevo para octubre: la Coalición Cívica- ARI.

El espacio nacionalmente identificado con Elisa "Lilita" Carrió formalizará su incorporación a Hacemos Unidos el próximo 7 de agosto cuando haya que inscribir las alianzas que competirán en las elecciones de medio término.

Aunque parezca ya no tener peso a nivel nacional el partido de la ex candidata prescindente sigue teniendo una leve injerencia en la provincia y en la capital de Buenos Aires y lo que más atrae a la estrategia a punto de concretarse del ex gobernador cordobés es dar un paso antes que sus rivales para quitarle potenciales alianzas de cara a las elecciones legislativas y con la mira a largo plazo del 2027.

Con ese antecedente más otros acuerdos cerrados en provincias como Corrientes donde Hacemos y la Coalición Cívica coincidieron en “Vamos” el frente encabezado por el gobernador Gustavo Valdés, el partido se encamina a materializar una alianza electoral con el cordobesismo para jugar las legislativas.

Las primeras conversaciones y aproximaciones políticas las encaró el presidente Provisorio de la Legislatura, Facundo Torres, con el actual titular de la Coalición Cívica, el carlospacense y funcionario del gobierno de Esteban Avilés, Juan Teruel.

Por otra parte la pregunta del millón es hasta dónde se abrirá la lista de Hacemos a sus socios, es toda una incógnita. Con la casi certeza de que Schiaretti encabezará, quedan dudas respecto a cómo se completarán los siguientes renglones.

Si el segundo lugar finalmente es para la vice radical Myrian Prunotto y con ello Llaryora y Schiaretti entienden que queda saldada la cuota de Partido Cordobés, entonces quizá el tercero y cuarto (como los lugares más expectables) queden reservado para otros peronistas.

Un nuevo paso trascendental para la estrategia política de los cabezas del partido cordobés tiene que ver con la inclusión límites afuera de la provincia que se viene fortaleciendo y llegó a su punto máximo.

El acuerdo electoral sellado junto a otros gobernadores, entre los que estaban el radical santafesino Maximiliano Pullaro y el hombre del PRO en Chubut, Ignacio "Nacho" Torres, no hizo más que abrir la llaga de estos partidos en Córdoba. Que, además tuvieron novedades en torno a los conflictos internos, para nada alentadoras, como de costumbre últimamente.

Por una parte el radicalismo en Córdoba tuvo que ir obligatoriamente a la interna lo que significa una nueva derrota para Rodrigo De Loredo, que sólo tiene la opción de seguir la orden del juez federal Vaca Narvaja contra Ramón Mestre y su facción. Otro punto por efecto dominó y estrategia de los últimos años para la gestión open mind de Martín Llaryora.

Y en el PRO, la guerra por el sello y la lapicera tuvo nuevamente un enfrentamiento entre el espacio de Soher El Sukaría y el de Oscar Agost Carreño con el Consejo Nacional del partido como teatro de batalla.

Comenzamos agosto y la cuenta regresiva para las elecciones de octubre avanza a un ritmo de rosca vertiginosa y la oscuridad de los opositores al oficialismo provincial se profundiza, para peor en el elenco de radicales y amarillos cordobeses, puede tener más capítulos si el acuerdo nacional se plasma como creen algunos en cada distrito de los firmantes.

Así, el grito federal, el esquema nacional de centro que ahora contiene a Llaryora y Schiaretti, aún no exhibe resultados, pero, al menos en Córdoba, ya genera inquietudes graves para los amarillos y rojos a punto de extinguirse y en tiempo de definiciones.

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