NOVA Show
Alta costura

Fito Santoandré, el diseñador elegido por las damas cordobesas

Fito Santoandré rodeado de modelos que lucen sus prendas.
“La alta costura no necesita un nombre importante, sino el compromiso y la dedicación que se puede poner en cada diseño”, aseguró.
En 2009 abrió su primer atelier en Capital Federal.
Fito sueña con llegar con sus diseños a todo el país.

Fito Santoandré nació en la Ciudad de Buenos Aires, pero pasó su infancia en Laferrere, partido bonaerense de La Matanza. En 2009 volvió a vivir a Capital Federal donde abrió su primer atelier y, desde allí, su éxito no se detuvo. “La alta costura no necesita un nombre importante, sino el compromiso y la dedicación que se puede poner en cada diseño”, aseguró. Conocé más sobre este talentoso diseñador en esta entrevista con NOVA.

¿Cómo fue tu infancia?

- Mi infancia fue muy buena, lo típico de pueblo, por más que ya era una ciudad; jugar en el potrero a la pelota con los amigos del barrio, esa vida que ya no se puede hacer, ningún adulto nos debía cuidar, solo llegaba de la escuela, tomaba la merienda y salía a buscar a los chicos para jugar. En verano jugábamos todo el día y estábamos con la pileta a full.

Ya al terminar la niñez y entrar en la pre adolescencia aparecieron en la televisión los animé como Mazinger, Robotech y Transformers y empecé a crear mis juguetes hechos en cartón, los cuales eran articulados y se transformaban, y obviamente todos decían que debía estudiar ingeniería por lo terriblemente creativo que era. Y es por eso que al terminar la primaria entré a una escuela industrial para hacer la base del ingeniero. Pero, ya en tercer año me di cuenta de que los números y las fórmulas matemáticas mezcladas con grandes deducciones no eran lo mío, y pese a que mis viejos me dijeron que si quería podía dejar y pasar a un bachiller, me dije: ‘Lo que se empieza, se termina’, y me recibí de Técnico Electromecánico, y sin repetir un año, por más que me costó. Por eso no entiendo cómo hoy en día los chicos pueden repetir, cada día se las hacen más fácil. Así estamos.

¿Dónde cursaste el secundario?

- La secundaria la cursé en la Enet Número 1 Islas Malvinas de Ciudad Evita. Ya en el último año de la Secundaria había empezado a estudiar Corte y Alta Costura en las academias Flego Y también hice diseño allí mismo. Pero en esos tiempos en la moda se compraba todo afuera. Por ende el diseñador quedó detenido por un tiempo.

Al recibirme trabajé de técnico de lavarropas y heladeras de Whirlpool, hasta que conseguí otro trabajo en un locutorio que me permitió estudiar diseños de interiores. Siempre lo creativo estuvo en mí. Hice algunos trabajos como decorador y en el mismo instituto integral una profesora me llevó a trabajar es su local de venta de muebles de hierro donde pude desempeñar mucho mis conocimientos de decorador.

Allí mismo mientras trabajaba en el local de “Hierros del sur” tomé cursos de corsetería con el maestro Fabrizio Kozlowski en una de las escuelas de Roberto Piazza y de drapeados. Esos cursos son los que me dieron el empujón que necesitaba para largarme de pleno a los vestidos de fiesta, 15 años y mi gran pasión “las novias”. Al tiempo el local donde trabajaba cerró y ya estaba más encaminado en mi oficio final.

¿Cómo nace la idea de comenzar a coser?

- De chico me crie viendo coser a mi vieja, con una antigua Singer de pedal, sumado a una tía que también cosía, y no tardé en sentarme en esa vieja máquina y meter mano; mi madre hacia puños y vistas de camisas, mi prima trabajaba para grandes marcas, y cada vez que una amiga de ella se casaba le hacía los trajes de novia. Así que por más que jugara a la pelota con mi primo, los trapos me encantaban.

¿Lo conocés a Roberto Piazza?

- A Roberto lo crucé en un par de eventos, es una persona muy amena y amable, y obvio que he ido a algunos de sus desfiles. Pero no soy amigo.

¿Cuáles fueron tus primeros trabajos?

- Uno de los primeros trabajos que recuerdo con gran cariño es el traje de novia que le hicimos a una amiga (con mi mamá lo confeccionamos) y al poco tiempo un vestido de 15 a una nena especial. Jamás olvidaré la carita de alegría de esas chicas en cada prueba. Mi primer atelier lo abrí un domingo Día del Niño del 2009.

¿Tenés una mentora o mentor al cuál le estás agradecido?

- Mentores, hay muchos, ya nombré unos cuantos. Mi vieja (a la que nunca le gustó la costura) y mi tía, que fueron las que sin saber me mostraron el mundo de la confección. Y con el correr de los años, mi gran amiga Franca Fiasché, con la que aprendí a trabajar con velocidad en su taller. Pero no dejaré de nombrar a mi profesora Betina, en la academia Flego, que no solo me enseñaba lo que era el temario, sino también, todo lo que le preguntaba. Me he cruzado con gente muy generosa en esta profesión.

¿Cómo afectó la pandemia a tu actividad?

- La pandemia me aniquiló, pues nuestro rubro va a ser el que más tarde en encaminarse el día después de que se controle este maldito virus. Hoy orgullosamente trabajo repartiendo paquete de Mercado Flex, y con ello cubro las necesidades de la casa y de mis dos hijas. Ya volveremos al ruedo. Mientras tanto, a meterle pasión a este trabajo que nos ayuda a sobrellevarla.

¿Te gustaría posicionarte en Córdoba?

- Seguro que me gustaría llegar a todo el país, en especial a Córdoba, que una provincia tan bella. Las cordobesas son exigentes y consumen moda de la buena.

¿Cómo podemos acceder a comprar tus maravillosas obras de arte?

- Para comprar mis prendas lo pueden hacer por llamado o mensaje de WhatsApp al 1140847549. Mis vestidos están en la página http://www.fitosantoandre.com.ar

¿Cuál es tu sueño?

- Mi sueño es triunfar

Lectores: 247

Envianos tu comentario

Nombre:
Correo electrónico :
Comentario: