Perfiles Urbanos
Exclusivo de NOVA

VIDEO | Un mensajero que nunca perdió la confianza, atravesó el dolor y vive para otros

El hermano Omar junto a los más necesitados.
Recreando el espíritu de campamento.
Escuchando, apoyando.
Los voluntarios, el motor de la Fundación Huellas de San Alejo.
Cocinando para la gente en situación de calle.

Leandro Millán nos trae una nueva edición de perfiles urbanos para NOVA con una historia de vida que nunca perdió la confianza a pesar de que sus deseos no fueron escuchados y tampoco logró cumplirlos con el tiempo.

Hoy charlamos con el hermano Omar Casas franciscano y creador de la fundación huellas de San alejo que le regala todo tipo de contención y apoyo a los más humildes a los que viven en situación de calle y el estado eligió olvidar.

Omar confesó: "Pasé por muchas pruebas dolorosas y difíciles porque la vida me arrebató a mi padre en un accidente de tránsito y años después cuando acompañaba a mi madre en su terrible dolor a quien me dio la vida que también se fue de manera repentina por un virus intrahospitalario".

"Le había pedido a Dios acompañar a mis padres hasta que sean viejitos y también tener dos hijos y aunque no pude cumplir esos deseos nunca dejé de confiar, con el tiempo me di cuenta que tenía que interpretar las señales de otra forma".

El creador de la fundación huellitas de San alejo tiene una profunda sensibilidad y su generosidad no conoce los límites aunque vivió el dolor en primera persona.

"En aquellos tiempos cada vez que veía un niño en la calle revolviendo basura y me sonreía frenaba lo miraba y dialogaba y si bien ya trabajaba para la parroquia no estaba preparado para lo que haría años después".

"Yo nunca dejé de creer incluso mis padres que eran muy amigueros me supieron acompañar a llevar comida a las villas pero en aquellos días luego del dolor yo le preguntaba a Dios como muchos porque a mí y con el diario del lunes entendí que faltaban piezas del rompecabezas en mi vida".

Hijo de Julio y Norma, el protagonista de esta profunda historia de vida social también sufrió una separación que lo marcó con su ex novia Silvina.

La describió de la siguiente manera “La amé muchísimo, me acompaño en la construcción de muchos sueños . Hoy la recuerdo con profundo cariño y muchos momentos vividos entre ellos ocho años de misión al norte juntos”.

El hermano Omar continuó con su sentido y realista relato "Hoy acompaño en el dolor a los que viven en la calle y pierden a sus seres queridos y se quedan mirando hacia el cielo nada más y les digo, no puedo sentir el dolor, pero puedo estar en el dolor de aquel que siente porque puedo acompañar".

Y describió cuál fue la atracción más fuerte hacia la escuela franciscana: "Me enamoré del estilo de vida de Fransciscano cercano a los más humildes y a los vulnerables. Me enamore también de los valores franciscanos de sencillez, amor, justicia, responsabilidad, paz, alegría, lealtad, faternidad y respeto a todos por igual sin distinción de color religión o género".

Hace 18 años que eligió este estilo de vida y más de ocho que su fundación, Huellas de San Alejo, que funciona por el inquebrantable valor de sus voluntarios que también le ponen la vida a las necesidades de los otros, hacen de la empatía el amor y la capacidad por el trabajo profesional un legado que atraviesa la acción trascendental en el ámbito social.

Los olvidados marginados y excluidos por los dirigentes políticos cuentan gracias a esta fundación con un equipo de psicólogos, acompañantes terapéuticos , trabajadores sociales, médicos, abogado, escribano.

Retomando su relato en primera persona el hermano Omar expresó: "Caminar la vida como hijo único y con dos padres que me enseñaron la vida tal cual como es fue muy importante para ser quién soy. Hoy comienzo cada día levantando las persianas para ver el sol a las 6:30 de la mañana y le agradezco a dios por poner al frente de mis ojos todo lo que necesito, le agradezco por permitirme ayudar. Mis padres me enseñaron a agradecer siempre".

Con profunda emoción agregó "Un día me crucé en la calle a una persona que me dijo cómo le va señor no tendrá una monedita una sonrisita o una charlita para compartir conmigo, me hizo sonreír, y le respondí que tenía una moneda una sonrisa y también una charlita y le agradecí por demostrarme que para ser feliz no hace falta materializar nada concreto".

Llegando al final de una nueva edición de Perfiles Urbanos NOVA Omar Casas se refirió a su inquebrantable y difícil labor social "Cuando haces tu trabajo con amor y convicción no hay nada difícil desde mis espacios como la fundación he podido articular trabajos muy importantes. Con la iglesia, Cáritas, la secretarías sociales de algunos gobiernos proveedores de servicios y demás".

Y finalizó contando como pocos pueden hacerlo lo que realmente se siente al acompañar a los que no tienen nada y están solos: "El secreto siempre es el trabajo en equipo con amor conocimiento y convicción nosotros en mi equipo caminamos al lado de la gente que está quebrada esa es la única forma de sacarlos del flagelo de la droga y la delincuencia que muchas veces nace de esas sustancias ilegales".

"Es gente que recibe la vida como viene pero como todos tienen dignidad nosotros solo le ayudamos a reconstruirla para enseñarle el camino que siempre está en nosotros mismos", concluyó.

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